miércoles, 12 de octubre de 2016

Día de la Hispanidad 2016

Paso más días fuera de España que en nuestro país, dedicando poco tiempo a este blog y a otras cuestiones de orden personal; pero así se ha presentado el panorama laboral y es necesario asumirlo. Leía hace unos días una entrada en Twitter de Eric Frattini quien aseguraba que estar fuera de España y ponerte al día de su actualidad es cuestión de minutos, siempre ocurre lo mismo. Y es cierto.

Con más de un correligionario intercambio discrepancias sobre nuestra nación y su forma de proceder, llegando siempre a la misma conclusión: NO CUMPLIMOS LA LEY. Y el Carlismo viene de ahí, de un incumplimiento legal en favor de los intereses personales de la esposa de Fernando VII, y otros muchos males nos ha golpeado a lo largo de la historia por esto mismo.

Saben mis amigos que a mi el concepto "liberal" me rechina bastante, puesto que el mundo ha evolucionado mucho, muchísimo, y no solo tenemos abierto el frente entre liberales y carlistas; sino que la batalla ha derivado en otras muchas cuestiones. También saben los que me conocen, de mi admiración por el sistema legal norteamericano y el israelí. Tal vez ahora eso le chirríe a ustedes, pero baste con dos ejemplos: A Clinton le abrieron un procedimiento para cesarlo por mentiroso (la infidelidad en el caso Lewinski era un problema doméstico y no de estado) y el presidente de Israel se fue a la cárcel por acosar a una secretaria.

Aquí tenemos corruptos como los Pujol, la plana mayor del PP, los ERE capitaneados por dos presidentes de la junta de Andalucía, más todo lo que arrastramos... y no ocurre absolutamente nada, si alguien pisa la cárcel siempre es un cargo menor y durante un corto espacio de tiempo.

En los Estados Unidos, las tonterías de Puigdemont, Mas, Junqueras y las CUP ya les habría costado la prisión en modo cadena perpetua por alta traición, aquí los aguantamos, los jaleamos e incluso nos viene el podemita Pablo Iglesias para apoyarles. Consentimos que ETA esté en los órganos de gobierno, el enaltecimiento del terrorismo, el desmán continuo en las redes sociales y tenemos un hueco legal enorme sobre las agresiones provocadas por menores.

Consentimos el insulto a la Iglesia, la pérdida de nuestras tradiciones y la imposición larvada de otras religiones a las que "debemos" entender, comprender y tolerar.

Tantos siglos de lucha para que ahora unos cuantos mongolos investidos de una autoridad moral que nadie sabe quien les otorga, vengan a borrar los dos mil años largos de tradición provenientes de Roma y de la Cruz. Cuanto daño han hecho las reformas laborales del PSOE ¿Verdad? Creo que en la historia de nuestra Patria, nunca hemos tenido tantísimos analfabetos funcionales.

Creo que lo he contado en alguna ocasión. Hace unos años comentando con un conocido mío, licenciado en derecho y con un master en derecho de familia, algo sobre los Reyes Católicos, salió el tema del escudo y el águila de san Juan o águila de Patmos. Cuando empezó a cambiar su expresión me fui hacia Virgilio (eso le sonaba a teleserie sudamericana según me dijo más tarde) y al origen del yugo y las flechas. Tras un rato largo de charla y haber visto sus defensas arrasadas me dice: "Creo que tienes razón sobre lo que dices, pero no me puedes negar que la influencia de la Falange sobre los Reyes Católicos era muy fuerte". Ahí el que mudó la expresión, fui yo.

En una época en la que nuestra leyenda negra se ve retroalimentada por nosotros mismos y por las instituciones que todos mantenemos, vamos a tener en la conciencia colectiva de nuestra sociedad, la sensación de que debemos pedir perdón no solo a los indígenas del nuevo continente, sino que también deberíamos excusarnos por existir.

Casi nadie recuerda la abolición de la esclavitud que en 1500 ordenó SMC la Reina Isabel I o como poco menos de un año después del descubrimiento, devolvió a los indios la propiedad sobre sus tierras. Preferimos las películas de Hollywood a leer y saber que el océano Atlántico fue un lago español durante tres siglos, que los barcos piratas ingleses no asaltaban muy de vez en cuando y a la altura del cabo de san Vicente. Hechos como el tornaviaje, la primera vuelta al mundo, el establecimiento de relaciones comerciales con tierras lejanas, la expansión de la Hispanidad, de nuestra lengua y de la Palabra de Dios, son desconocidos por esta caterva de nuevos "Hintelektuales" de vía estrecha.

Hace unos días, volviendo de Turquía, me decía mi compañero: "Date cuenta que esto es como Star Wars, en el lado oscuro son pocos, pero dan mucho por saco". Y tiene razón mi querido Juanmi.

Pero a pesar de los pesares y con todos sus defectos... amemos siempre a nuestra nación, amemos a España y su Tradición, amemos a quienes nos precedieron con su ejemplo y con su sangre, amemos y sobre todo, defendamos ese amor.

FELIZ DÍA DE LA HISPANIDAD
VIVA LA VIRGEN DEL PILAR
VISCA SEMPRE ESPANYA!!!!! 

jueves, 26 de mayo de 2016

En favor de la Monarquía.


Monarquía en mayúsculas en el encabezamiento de este artículo, sencilla y llanamente porque la Monarquía debe tratarse así cuando es tradicional y legítima. Lo demás son inventos encuadrados en una especie de república monarquistona.

Este breve escrito nace a partir de la lectura, aún inacabada, de las memorias de Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la segunda y nefasta república española. A medida que voy pasando las páginas del libro no dejo de sorprenderme y de comprobar el grado de filibusterismo y corrupción que se había cebado con nuestra Patria, en base a un teórico régimen político favorable a los más necesitados y supuestamente convertido en la voz del pueblo.

Niceto Alcalá Zamora y Torres licenciado en derecho a los 17 años era sin duda un tipo inteligente, inteligente y listo cabría añadir. Proveniente el meapilismo liberal supo moverse y medrar desde el llamado "Pacto de San Sebastián" para traicionar al régimen alfonsino y convertirse en el primer presidente de la segunda república.

Los problemas con todas las facciones políticas de esa etapa, son constantes, pero no tan solo por la obtención del poder, sino por el reparto de la riqueza entre las clases dirigentes. Él mismo así lo declara a finales del verano de 1937, el corresponsal estadounidense Edward Knoblaugh tuvo que abandonar España por temor a un atentado del Frente Popular. Pasó la frontera y una vez en Francia fue a visitar al ex presidente de la República:

“Cuando me encontraba en París, de vuelta a mi patria, fui a visitar al exiliado numero 1 de España, Niceto Alcala-Zamora, primer presidente de la II República. El que tiempo atrás fuera “héroe de la nueva República” había pasado, de ocupar el lujoso Palacio  Presidencial de Madrid, a vivir casi en la miseria en una habitación de una casucha en una callejuela  parisiense".
"Los hombres que ahora gobiernan España fueron un día mis mejores amigos –me dijo con tristeza-. Son  como satélites míos… Yo les saqué de la nada y los coloqué en puestos de riqueza e importancia. Si no hubiera sido por mí, no habrían llegado a ser nada. Ahora olvidan todo esto, y no dudaron en destruirme  cuando las conveniencias políticas exigieron de ellos que dejasen de lado la Constitución y olvidasen sus  ideas de democracia. -Siempre me he opuesto a cualquier revolución contra una autoridad legalmente establecida –dijo-. Pero  el actual Gobierno no tiene vigencia legal, y ni siquiera ha procurado mantener una apariencia de  legalidad desde el siete de abril de mil novecientos treinta y seis, cuando sin ceremonia alguna, me despojaron del cargo para que no constituyese obstáculo para sus planes”,ob. cit. ,pp., 252 a 254".
Sin olvidar que, en sus memorias, el propio Alcalá Zamora se desplaza desde Madrid a su población natal, Priego de Córdoba, para supervisar el negocio patrimonial de su familia, los olivos. Dando curso vía telefónica a los asuntos importantes de estado, pero sin atender los telegramas del cuerpo consular con motivo del fallecimiento del rey de Inglaterra, como él mismo declara.
Al igual que Manuel Azaña, con quien mantuvo constantes enfrentamientos, Alcalá Zamora no se hace responsable de prácticamente ninguna de sus acciones y descarga las culpas sobre las personas de su entorno o las de los partidos políticos. Sin reconocerlo tácitamente.
                       

El 17 de enero de 1937 en la portada del Journal Genève, Niceto Alcalá- Zamora acusaba  a los que habían sido sus mejores amigos:

“A pesar de los esfuerzos sindicalistas, el Frente Popular obtenía solamente un poco más, muy poco, de  200 actas, en un Parlamento de 473 diputados. Resultó la minoría más importante, pero la mayoría se le escapaba. Sin embargo, logró conquistarla consumiendo dos etapas a toda velocidad, violando todos los escrúpulos de legalidad y de conciencia.
Primera etapa: Desde el 17 de febrero, incluso desde la noche del 16, el Frente Popular, sin esperar al fin  del recuento del escrutinio y la proclamación de los resultados, la que debería haber tenido lugar ante las Juntas Provinciales del Censo en el jueves 20, desencadenó en la calle la ofensiva del desorden, reclamó el Poder por medio de la violencia. Crisis: algunos Gobernadores Civiles dimitieron. A instigación de dirigentes irresponsables, la muchedumbre se apoderó de los documentos electorales: en muchas  localidades los resultados pudieron ser falsificados.
Segunda etapa: Conquistada la mayoría de este modo, fue fácilmente hacerla aplastante. Reforzada con una extraña alianza con los reaccionarios vacos, el Frente Popular eligió la Comisión de validez de las actas parlamentarias, la que procedió de una manera arbitraria. Se anularon todas las actas de ciertas  provincias donde la oposición resultó victoriosa; se proclamaron diputados a candidatos amigos  vencidos. Se expulsaron de las Cortes a varios diputados de las minorías. No se trataba solamente de una  ciega pasión sectaria; hacer de la Cámara una convención, aplastar a la oposición y sujetar al grupo  menos exaltado del Frente Popular. Desde el momento en que la mayoría de izquierdas pudiera prescindir de él, este grupo no era sino el juguete de las peores locuras. Fue así que las Cortes prepararon dos golpes de estado parlamentario. Con el primero, se declararon así  mismas indisolubles durante la duración del mandato presidencial. Con el segundo, me revocaron. El último obstáculo estaba descartado en el camino de la anarquía y de todas las violencias de la guerra civil” .
Según César Vidal Manzanares : "Así, sobre un total de 9.716.705 votos emitidos, 4.430.322 fueron para el Frente Popular; 4.511.031 para las derechas y 682.825 para el centro. Otros 91.641 votos fueron emitidos en blanco o resultaron destinados a candidatos sin significación política. Sobre estas cifras resulta obvio que la mayoría de la población española se alineaba en contra del Frente popular y, si a ello añadimos los fraudes electorales encaminados a privar de sus actas a diputados de centro y derecha, difícilmente puede decirse que contara con el respaldo de la mayoría de la población. A todo ello hay que añadir la existencia de irregularidades en provincias como Cáceres, La Coruña, Lugo, Pontevedra, Granada, Cuenca, Orense, Salamanca, Burgos, Jaén, Almería, Valencia y Albacete, entre otras, contra las candidaturas de derechas. Con todo, finalmente, este cúmulo de irregularidades se traduciría en una aplastante mayoría de escaños para el Frente popular". Estos datos sobre los resultados de las elecciones de 1936 nos demuestran dos cosas:
1) Alcalá Zamora no solo traiciona la legalidad republicana al violar la constitución y disolver las cámaras por segunda vez en su mandato, sino que en pago a ese gesto para beneficiar al Frente Popular, es destituido por las cortes y así lo reconoce en sus memorias, sin que nadie se muestre abiertamente a su favor. 
2) El presidente de una república es elegido en base a los criterios de unos electores y propuesto por un partido político, siendo siempre prisionero de las influencias partidistas que haya en cada momento.
Sin entrar en cuestiones jurídicas, el alegato en favor de la Monarquía es abiertamente sencillo: Necesitamos un rey legítimo que reine y gobierne, que tenga capacidad de bloquear o suprimir las ambiciones partidistas y velar únicamente por el bien de sus súbditos, como decía don Carlos VII:
Hay en la actualidad, mi querido Alfonso, en nuestra España una cuestión temerosísima: la cuestión de Hacienda. Espanta considerar el déficit de la española; no bastan a cubrirlo las fuerzas productoras del país; la bancarrota es inminente… Yo no sé, hermano mío, si puede salvarse España de esa catástrofe; pero, si es posible, sólo su rey legítimo la puede salvar. Una inquebrantable voluntad obra maravillas. 
Si el país está pobre, vivan pobremente hasta los ministros, hasta el mismo rey, que debe acordarse de don Enrique el Doliente. 
Si el rey es el primero en dar el gran ejemplo, todo será llano; suprimir ministerios, y reducir provincias, y disminuir empleos, y moralizar la administración, al propio tiempo que se fomente la agricultura, proteja la industria y aliente al comercio. Salvar la Hacienda y el crédito de España es empresa titánica, a que todos deben contribuir, gobiernos y pueblos. Menester es que, mientras se hagan milagros de economía, seamos todos muy españoles, estimando en mucho las cosas del país, apeteciendo sólo las útiles del extranjero… En una nación hoy poderosísima, languideció en tiempos pasados la industria, su principal fuente de riqueza, y estaba la Hacienda mal parada y el reino pobre. Del Alcázar Real salió y derramose por los pueblos una moda: la de vestir sólo las telas del país. Con esto la industria, reanimada, dio origen dichoso a la salvación de la Hacienda y a la prosperidad del reino”.
Carlos VII. 1869Carta manifiesto a su hermano S.A.R. Don Alfonso de Borbón y Austria-Este, que en 1931 se convirtió en Alfonso Carlos I. Primer documento con el que se presentó a los españoles.

Y es, sin duda alguna, la instauración de un Rey con tales cualidades la necesidad básica para que España salga del desastre y del saqueo constante de las arcas públicas a las que nos mantienen sometidos sindicatos y partidos políticos. La necesidad del Rey es ahora más inmediata que nunca, porque mientras un Monarca legítimo mantenga a la Patria libre del filibusterismo, los españoles podremos seguir adelante con dignidad y los partidos políticos, sin sustento económico público, se ahogaran en sus propias heces.
Este artículo está carente de fundamentos jurídicos y teorías que otras personas mucho más preparadas han sabido desarrollar en los 183 años de historia del Carlismo. Y este interés por la Nación debería ser el único objetivo de los carlistas para desterrar discrepancias absurdas y volver a ser la base y el cimiento de la sociedad tradicional que defendemos y que ahora tiene peligro de naufragar.
¡¡¡ POR ESPAÑA !!!
¡¡¡ POR EL REY !!!

domingo, 22 de mayo de 2016

CTC: 30 AÑOS DE BIENES Y SERVICIOS A LA SOCIEDAD

Discurso de nuestro querido, admirado y respetado José Miguel Orts Timoner con motivo del trigésimo aniversario del congreso de unidad de la Comunión Tradicionalista Carlista. Como siempre, José Miguel está acertadísimo en sus palabras y desde aquí le reiteramos nuestra más profunda admiración, afecto y respeto. Gracias estimado amigo, correligionario y maestro.


José Miguel Orts Timoner * | Valencia.

Sra. Presidente de la Junta de Gobierno, amigos carlistas:

Gracias a Dios y a vosotros por permitirme celebrar este trigésimo cumpleaños de la Comunión Tradicionalista Carlista.

Felicidades a la organización. A sus dirigentes. A sus militantes. A sus amigos.

Es importante que lo celebremos. Que apreciamos lo que tenemos. Que nos demos cuenta de que se trata de una acumulación de esfuerzos. Un camino hecho de muchas huellas. De los que ya no están, pero que forman el Tercio de la Eternidad. De los que se dejaron la salud en el tajo. De los que caminaron junto a nosotros un trecho y se bajaron del tren por cansancio o por disgustos. De los que no comprendieron o fueron incomprendidos. De los que fueron promesa que no llegó a cuajar. De los que hicieron de la Causa elemento medular de su vida. De los que nos ven desde fuera, nos miran con curiosidad, con respeto, con admiración. De los que nos alientan. De los que nos critican. De los que nos combaten. 

De los que nos dan luz. De los que nos dan humo. De los que comparten con nosotros un porcentaje significativo de nuestro proyecto.

Con aciertos y errores también acumulados. Con sacrificios y renuncias. Con tenacidad y perseverancia. Esperando contra toda esperanza lógica.

Con criterios de mercado de votos, somos una empresa equivocada. No vendemos soluciones mágicas a los problemas de la sociedad. No sabemos decirle al electorado las mentiras que pide. No somos una agencia de colocación en la casta. No tenemos padrinos ni patrocinadores. Aparentemente nada justifica nuestra pervivencia.

Y sin embargo abrimos la tienda en 1986 y la tenemos abierta 30 años. Ofrecemos bienes y servicios para un público selecto, de un gusto especial. 

Para acabar de complicarnos la vida, continuando el símil, tenemos competidores. Con imagen comercial parecida, con mensajes calcados. Que no sólo nos disputan la clientela sino que quieren llevarse a nuestros comerciales. Y que nos amenazan con una OPA hostil.

Algún espacio ocupamos en el microcosmos político cuando desean abducirnos, fagocitarnos, sustituirnos.

Por eso hemos de inventariar nuestros activos y nuestros pasivos. Y trazar estrategias no sólo de supervivencia sino de crecimiento. Sacar conclusiones de esta singladura de tres décadas para desarrollar la empresa.

Analizando la coyuntura política hemos de repensar lo que España necesita y no encuentra para regenerar las instituciones: los bienes y los servicios que, como depositarios de una Tradición que no es nuestra, podemos y debemos poner a la disposición de nuestros potenciales clientes.

Esos bienes y servicios han de llegar al mercado con un formato acorde con la sensibilidad vigente.
Si queremos ser aceptados, tendremos que cuidar nuestra imagen de marca y empresa que condiciona la viabilidad de nuestras ofertas.

Y no hemos de descartar eventuales convergencias con las empresas competidoras en las áreas que convenga. Sin demasiado respeto a registros y a patentes. Que nos copien y copiemos si eso mejora nuestra producción.

No somos los únicos que ofrecemos la etiqueta ‘carlismo’.

Si la sociedad española, en trance agónico, repara en los significados múltiples y aún opuestos entre sí que ese ‘–ismo’ encierra, lo catalogará como objeto de museo y distracción de eruditos.

Cuando el carlismo es noticia va unido frecuentemente – tengámoslo en cuenta si no queremos autoengañarnos – a los ecos de sociedad y a los movimientos de una determinada familia en la que recae la herencia histórica de la Causa. La prensa caricaturiza las posturas del carlismo dinástico extremando las tintas de la fractura ideológica de hace más de 40 años. 

A esa desfiguración contribuyen supuestos pronunciamientos de personas reales que reinciden en errores del pasado y vuelven a abrir viejas heridas. Ni se aceptan las condiciones preceptuadas por D. Alfonso Carlos I para sus sucesores ni cuajan estrategias de integración y reconciliación. En lugar de ello, parecen buscar asimilarse a los valores del sistema, respaldando los radicalismos que desnaturalizaron la Causa.

No resuelven el conflicto las posturas de los que se presentan ante nuestra gente arrogándose la personalidad de uno de los fragmentos del cuerpo social carlista que en 1986 se integraron en la Comunión Tradicionalista Carlista, ignorando la existencia de ésta y las circunstancias que determinaron su reconstitución. Aunque invoquen purezas doctrinales y legitimidades dinásticas. 

La gente tiene problemas más perentorios que descifrar qué carlismo es el bueno y cuál el malo. Lo reducen a un fenómeno “friki” y pasan página. 

Ese es el peligro de abusar de un lenguaje y un folclore que fuera de nuestro gueto no traspasa las fronteras de lo pintoresco.

Necesitamos hacer un esfuerzo de reconversión de nuestro mensaje: alejarnos del metalenguaje. Hablar cada vez menos de carlismo y, a la luz del tradicionalismo político, hablar más en carlista de los problemas reales de la sociedad.

En estos años la CTC ha hecho una gran labor de sistematización del Ideario y del programa. Perseveremos en la tarea sin complejos.

Aprovechemos en lo posible el trabajo realizado por los carlistas ajenos a la CTC y aun de otros ambientes distintos y distantes que se preocupan por encontrar soluciones. 

La experiencia del Boletín REINO DE VALENCIA en su última etapa como revista digital es de algún modo extrapolable a la proyección que la Comunión necesita. Hemos de encontrar nuevos métodos para llegar a nuevos amigos.

Que la celebración de este XXX aniversario sea la base para un relanzamiento de la CTC como instrumento útil al servicio de los valores de siempre.

Muchas gracias.


Madrid, 21 de mayo de 2016

[*] Consejero de la CTC. Secretario de Redacción de REINO DE VALENCIA.

miércoles, 18 de mayo de 2016


Algunos diseños propios que os dejo, con una sola condición, que los compartáis y uséis solamente en defensa de Dios, la Patria, los Fueros y el Rey legítimo. Debo advertir que el diseño para las Margaritas del Tercio Nuestra Señora de Guadalupe es un regalo que les hice y es exclusiva propiedad de ellas.




















MANUEL AZAÑA, PRESIDENTE DE LA SEGUNDA RIP-PÚBLICA

Manuel Azaña Díaz, segundo presidente de la segunda RIP-Pública, masón, zascandil, acomplejado, introvertido, irresponsable y gran escritor; nos ha dejado algunas joyas literarias a las que temieron dentro de las propias filas del Frente Popular.
La revisión del incesado Azaña, descubre en sus memorias grandes contradicciones sobre decisiones que tomó a lo largo de su dilatada carrera política como ministro y como presidente de la república, en ninguno de sus escritos asume responsabilidad alguna, siempre y en todo momento descarga las culpas sobre otros personajes, tan siniestros como él, que curiosamente estaban bajo su mando.
Aunque sí parece cierto el hecho de que intentó un final negociado de la guerra civil, maniobras que le impidió el primer ministro Negrín que era a la sazón el hombre de confianza de Stalin en España, si es que el genocida soviético confiaba en alguien. A Negrín, Azaña le llamaba "el piafante" y quien tuvo prácticamente secuestrado al presidente de la república durante el último año de contienda, con la colaboración inestimable de Lluis Companys, de quien hablaremos en otra ocasión.
He aquí alguna de las perlas de Azama.
… Cuando empezó la guerra, cada ciudad, cada provincia quiso hacer su guerra particular. Barcelona quiso conquistar las Baleares y Aragón, para formar con la gloria de la conquista, como si operase sobre territorio extranjero, la gran Cataluña. Vasconia quería conquistar Navarra; Oviedo, León; Málaga y Almería quisieron conquistar Granada; Valencia, Teruel; Cartagena, Córdoba. Y así otros. Los diputados iban al Ministerio de la Guerra a pedir un avión para su distrito, “que estaba muy abandonado”, como antes pedían una estafeta o una escuela. ¡Y a veces se lo daban!  En el fondo, provincianismo fatuo, ignorancia, frivolidad de la mente española, sin excluir en ciertos casos doblez, codicia, deslealtad, cobarde altanería delante del Estado inerme, inconsciencia, traición.  La Generalidad se ha alzado con todo. El improvisado gobierno vasco hace política internacional.  En Valencia, comistrajos y enjunques de todos conocidos, partearon un gobiernito. En Aragón surge otro, y en Santander, con ministro de Asuntos Exteriores y todo. ¡Pues si es en el ejercito! Nadie quería rehacerlo, excepto unas cuantas personas, que no fueron oídas. Cada partido, cada provincia, cada sindical, ha querido tener su ejército. En las columnas de combatientes, los batallones de un grupo no congeniaban con los de otro, se hacían daño, se arrebataban víveres, las municiones…..
En Valencia, todos los pueblos armados montaban grandes guardias, entorpecían el tránsito, consumían paellas, pero los hombres con fusil no iban al frente cuando estaba a quinientos kilómetros. Se reservaban para defender su tierra. Los catalanes en Aragón han hecho estragos. Peticiones de Aragón han llegado al gobierno para que se lleve de allí las columnas catalanas. He oído decir a uno de los improvisados representantes aragoneses que no estaba dispuesto a consentir que Aragón fuese “presa de guerra”…. En los talleres, incluso en los de guerra, predominaba el espíritu sindical. Prieto ha hecho público que mientras en Madrid no había aviones de caza, los obreros del taller de reparación de Los Alcázares se negaban a prolongar la jornada y trabajar los domingos….Después del cañoneo sobre Elizalde, en Barcelona, no quieren trabajar de noche. Valencia estuvo a punto de recibir a tiros al gobierno cuando se fue de Madrid. Les molestaba su presencia porque temían que atrajese los bombardeos. Hasta entonces no habían sentido la guerra. Reciben mal a los refugiados porque consumen víveres. No piensan que están en pie gracias a Madrid. (“Velada en Benicarló”, Azaña).

FRASES DE DEMÓCRATAS CONVENCIDOS

Un ramillete de demócratas, según se encargan de recordar los nuevos "zampolitis" de la memoria histÉrica. El "zampolit" era el oficial político, el hombre del partido en todas las unidades de las fuerzas armadas de la extinta, gracias a Dios, Unión Soviética. Es decir, un tío que podía dar al traste con cualquier operación y/o iniciativa de carácter militar, solo porque considerara que no se ceñía a las directrices del partido.

Eso de las "directrices del partido" suena mucho a Podemos ¿Verdad? Uno de los grandes logros de los gobiernos supuestamente democráticos, ha sido el de cargarse la formación de nuestros jóvenes, y no tan jóvenes, obviando la parte de la historia que no convenía a los progres de todas las épocas. Y no solo culpo a los gobiernos a partir de 1975, bajo mandato del general Franco ya se permitía a tipos como Tuñón de Lara, agente declarado del KGB, que editara libros vomitivos y consentidos por la censura y supongo que por algún director general falangista de la época que ya estaba maniobrando para cuando se consumara el llamado "hecho biológico" a la muerte de Franco.

Los nuevos "zampolit" son aquellos que nos dicen que es la cultura y que cultura debemos consumir, por ejemplo: "Hay que ver las películas de Almodóvar", que además de ser un pésimo director y un progre cercano a las causas "populares", está implicado en los llamados "Papeles de Panamá" y al que ningún progre de su cabaña ganadera se ha referido ¿Será porque más de uno y más de diez tienen también algo que ver con Panamá y sus papeles?

También nos dicen que Sabina, declarado consumidor de cocaína e ingentes cantidades de alcohol, es un poeta.

Son los mismos que dicen hacer arte, un arte que nadie consume y que se paga con los impuestos de todos los españoles a través de generosas subvenciones gubernamentales, no solo cuando manda el PSOE, sino también del acomplejado PP. Tengo que dar la razón a Jiménez Losantos cuando los tilda de Maricomplejines.

Pero me estoy desviando del tema. He aquí unas cuantas frases de estos "héroes" de la lucha obrera y defensores de la democracia:


Para deshacernos de nuestros enemigos, debemos tener nuestro propio terror socialista. Debemos atraer a nuestro lado digamos a noventa de los cien millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto a los otros, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilado(Zinoviev, Grigori, "Severnaya Kommun", nº 109, 19 de septiembre de 1918, p. 2, citado por Vidal, César, Checas de Madrid. Las cárceles republicanas al descubierto, Madrid, Belaqua, 2003, p. 281.

"A fin de vencer a nuestros enemigos, tenemos que contar con nuestro propio militarismo socialista. De los 100 millones con que cuenta la población de Rusia bajo los soviets, debemos ganar a 90 para nuestra causa. En cuanto a los demás, no tenemos nada que decirles; hay que exterminarlos" (Nolte, Ernst, La guerra civil europea, 1917-1945. Nacionalsocialismo y bolchevismo, México, FCE, 2001, p. 91).

Tal ha sido la indignación producida por la política del gobierno presidido por el Sr. Maura, que los elementos proletarios, nosotros de quien se dice que no estimamos los intereses de nuestro país, amándolo de veras, sintiendo las desdichas de todos, hemos llegado al extremo de considerar que antes que su señoría suba al poder debemos llegar al atentado personal. Pablo Iglesias Posse, fundador del PSOE. Diario de sesiones del Congreso de los Diputados.

Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada. Francisco Largo Caballero, PSOE, discurso.

La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro en que el socialismo sólo puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que propugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no pasa de ser un traidor, consciente o inconscientemente. Santiago Carrillo Solares, discurso.

Por poco que nos fijemos nos encontramos con un Carrillo escurridizo y siempre con contradicciones al hablar de sí mismo. Yo leí algunas biografías encargadas por Carrillo a ciertas gentes: Debray y Gallo, A. María Yagüe, donde Carrillo les cuenta lo que le parece y como le conviene. Ahora tiene anunciada otra biografía de Carrillo su socio de fechorías, en otra época, Fernando Claudín. Ese si que podría decir cosas sobre determinadas épocas siniestras de Carrillo. Claudín, junto con Dolores, fueron guardianes en Moscú de las dos maletas de microfilmes con las historias de una parte de los crímenes de los años cuarenta y parte del cincuenta. Pero Claudín no escribirá sobre eso. Claudín, como buen empollón, parirá un soporífero mamotreto para aumentar confusionismo que ya existe, y, a la vez, echarle un cable a su compadre Carrillo y cubrirse él mismo de sus propias responsabilidades. Enrique Líster Forján. Así destruyó Carrillo al PCE.

La tradición del PSOE era la del reformismo. Pese a sus actividades revolucionarias al final del régimen de la Restauración, el PSOE tuvo un comportamiento oportunista: aprovechó la dictadura de Primo de Rivera para convertirse en el partido más fuerte en la posterior II República. Largo Caballero había sido Ministro de Trabajo. Esto explicaría que el PSOE se lanzase a una revolución para la que las circunstancias no estaban preparadas: ¿Cómo se plegaron los socialistas y los republicanos de izquierda a esta influencia conservadora? No confiaban demasiado en la capacidad revolucionaria de las masas. Los socialistas, desde Pablo Iglesias, respondían a la táctica del socialismo reformista. El señor Largo Caballero, después líder de la revolución, durante la dictadura militar había incluso pertenecido, por orden del partido, a un alto organismo del Estado monárquico, representando a las fuerzas sindicales. Pero además ellos eran los primeros convencidos de la ineficacia del viejo republicanismo y preferían a los conversos Alcalá Zamora y Maura, por creerlos de mayor solvencia. La verdad es que éstos hacían constantemente protestas de su amor al proletariado, de la necesidad de grandes reformas sociales. Los republicanos de izquierda, por su parte, eran nuevos en la lucha política. Representaban grandes sectores de opinión, pera ésta apenas se articulaba en partidos inconexos, hechos a prisa, con una congestión de democracia que terminó por dividirlos y atomizarlosJosé Díaz Fernández, «Prólogo» a José Canel, Octubre Rojo en Asturias, págs. 11-12).


EL ORO DE MOSCÚ

Desde hace un par de años, permanezco más horas en avión y otras tierras que en suelo patrio, el continuo viajar a causa del trabajo me convierte casi en un apátrida físico, a pesar de las nuevas tecnologías, que permiten acercarnos como si fronteras no hubieran. Vamos a intentar ponernos un poco al día con este Blog.

Sin duda, José Luis Rodríguez Zapatero ha sido uno de los más nefastos gobernantes en la historia de España, listillo pero no inteligente, aunque supo sacar partido para tapar sus múltiples meteduras de pata. "Hitos" como el homomonio, el cheque bebé y alguna que otra zarandaja ocultaron el desplome social, económico, territorial, moral y político de nuestra Patria.

Zapatero, como saben hacer muy bien las izquierdas, empleo todos los medios a su disposición para volver a poner sobre la mesa el fantasma de la guerra civil y con estos argumentos enfrentar a nuestra sociedad. Me decía no hace mucho un anciano soldado de Caballería a las órdenes del general Monasterio: "Ahora, por la guerra, no nos peleamos los que luchamos en ella, sino los nietos y bisnietos de los combatientes que han nacido entre algodones y ni saben en que año estalló el conflicto". Verdad más grande no la hay.


Zapatero se extrajo de la manga la llamada "Memoria histórica" y en este Blog vamos a dedicar una etiqueta denominada "Memoria histÉrica" en la que iremos desarrollando diversos artículos basados en documentos para que aquellos que no posean los datos, puedan usarlos como argumentos.

Miren Ustedes una cuestión: Tal y como está España en estos momentos, y como desgraciadamente se nos ve desde el resto del mundo, aunque argumentemos documentalmente los hechos históricos y las salvajadas que se cometieron en la guerra y durante la segunda república por el Frente Popular... no solo van a ser negados, sino que además van a ser aplaudidos, tergiversados o cualquier otra salvajada que se nos ocurra, pero no por ello hemos de abandonar el combate por la verdad.

Recientemente, en un vuelo a Turquía, una compañera mía dijo "uno menos" refiriéndose al asesinato de Luis Moscardó a manos del frente popular al no rendir su padre el Alcázar de Toledo. Esta tipa, que se considera pacifista, solidaria y no sé cuantas cosas más; pero ese asesinato le parecía totalmente justificado, tildando al joven Moscardó (EPD) de fascista, franquista y no sé cuantas cosas más. Esa misma noche, cenando en el hotel, recibió un baño por parte de toda la expedición, porque un asesinato, aunque sea de alguien contrario a nuestras ideas, hay que rechazarlo; más aún en las condiciones de chantaje y asesinato a sangre fría que se dieron en esos momentos.

No es de extrañar que Podemos, Izquierda Hundida y gentes del PSOE simpaticen con los asesinos etarras, los bolivarianos y bichos de esa especie.

Empecemos pues y vamos a tratar el tema del llamado "Oro de Moscú" y para ello no es necesario leer libro alguno, basta con ir a la híbrida Wikipedia y leer al que fuera presidente del consejo de ministros Francisco Largo Caballero, PSOE, también llamado "el Lenin español":

«¿Cuánto oro se entregó a Rusia? Nunca pudo saberse, porque el Sr. Negrín, sistemáticamente, se ha negado siempre a dar cuentas de su gestión. Después se ha sabido, por unas cuentas publicadas por el Banco de España en 30 de abril de 1938, que dicho Banco había entregado en custodia 1.592.851.906 millones [sic] en oro y 307.630.000 en plata. Aparte de esto, Hacienda se incautó de todo lo existente en cajas de seguridad de los Bancos oficiales y privados, cuyo valor se eleva, seguramente a muchos millones. 

¿Todo esto más las alhajas que existían en el Palacio Nacional, en habitaciones reservadas, y las de muchos particulares, se han gastado en armas? ¿Al terminar la guerra qué oro quedaba en poder de Rusia? ¿Ha liquidado con el Gobierno llamado del Sr. Negrín? Esto no lo puede saber nadie más que él, pues (…) siempre se negó a dar cuenta de la situación económica. (...) 

El señor Negrín, sistemáticamente, se ha negado siempre a dar cuenta de su gestión, (…) de hecho, el Estado se ha convertido en monedero falso. ¿Será por esto y por otras cosas por lo que Negrín se niega a enterar a nadie de la situación económica? Desgraciado país, que se ve gobernado por quienes carecen de toda clase de escrúpulos (...) con una política insensata y criminal han llevado al pueblo español al desastre más grande que conoce la Historia de España. Todo el odio y el deseo de imponer castigo ejemplar para los responsables de tan gran derrota serán poco».

Francisco Largo Caballero, marzo de 1939


viernes, 13 de mayo de 2016

AVISO A NAVEGANTES.


Ante algún requerimiento recibido vía correo y vía comentario público, debo aclarar que esta página y sus editores, son fieles al Papa.

No hay más comentario, ni aquí aceptaremos postulados contrarios a quien debe regir a la Iglesia, en este caso a S.S. Francisco I, a quien el Colegio Cardenalicio escoge bajo el amparo e influencia del Espíritu Santo.

Ven, Espíritu Creador, visita las mentes de los tuyos; 
llena de gracia celestial los corazones que Tú creaste. 
Tú, llamado el Consolador Don del Dios Altísimo, 
Fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. 
Tú, con tus siete dones, eres fuerza de la diestra de Dios. 
Tú, el prometido por el Padre; 
tu palabra enriquece nuestros labios. 
Enciende tu luz en nuestras mentes, 
infunde tu amor en nuestros pechos, 
y a la debilidad de nuestra carne vigorízala con redoblada fuerza. 
Al enemigo ahuyéntalo bien lejos, 
danos la paz cuanto antes; 
yendo Tú delante como guía sortearemos todos los peligros. 
Que por Ti conozcamos al Padre, 
conozcamos igualmente al Hijo y en Ti, 
Espíritu de ambos, 
creamos en todo tiempo. 

V. Envía tu espíritu y todo será creado. 
R. Y se renovará la faz de la tierra. 

Oremos, 
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. 

R. Amén.

Final de la discusión.

EL GRAN HOLOCAUSTO DE PARACUELLOS DE JARAMA (02)

Matanzas masivas en la zona roja. Origen y causas

Tan grande matanza de hombres indefensos, no constituye hecho aislado en lo que fue zona roja de nuestra guerra, en toda la cual, cualquier circunstancia adversa para ellos, como sus continuos descalabros bélicos, servía de pretexto para cebarse en los inermes presos de las cárceles o de los barcos-prisión, y así sucedió con millares y millares de víctimas desde los comienzos de la contienda hasta sus últimos coletazos, cuando en 7 de febrero de 1939, en el lugar de Can Tretze, provincia de Gerona, cerca de la frontera francesa, se fusiló al Obispo de Teruel, Anselmo Polanco con 42 compañeros de cautiverio.

La relación, no exhaustiva, de las matanzas colectivas en España comienza en El Arahal (Sevilla), donde anticipándose a la llegada de las fuerzas nacionales liberadoras, los milicianos inundaron de gasolina la prisión y la incendiaron. Todos menos uno perecieron abrasados vivos. Y continúa con los marinos de Cartagena arrojados al mar, los fusilamientos masivos de las prisiones de Ubeda, Ciudad Real, Toledo, Almería, Lérida, Málaga, San Sebastián y el fuerte de Guadalupe, Castellón, Ibiza, Fuenteovejuna, Albacete, Consuegra, Cebreros, Ocaña, Monasterio de Cóbreces, Guadalajara, Bilbao (prisiones de “Ángeles Custodios”, “Larrinaga”, “La Galera” y “Carmelo”) y Martos.

Y en los barcos-prisión “Río Segre”, de Tarragona; “Isla de Menorca”, de Castellón; “Astoy Mendi”, de Almería; “Cabo Quilates” y “Altuna Mendi”, de Bilbao; “Atlante”, de Mahón, y “Alfonso Pérez”, de Santander, así como en los terroríficos pozos de Tahal y de La Lagarta en Almería, y los de Carrión de Calatrava y Herencia.

Por lo que a Madrid concierne, el genocidio de Paracuellos, con su torrentera de sangre, vino a constituir la culminación de masacres anteriores, amén de los miles y miles de madrileños y de madrileñas asesinados en cualquier lugar por las innumerables checas que gozaban de facultad para registrar, detener, torturar, juzgar sumarísimamente y ejecutar a sus víctimas.

La primera de estas masacres, con más de doscientas ejecuciones se produjo en nuestra capital el 20 de julio sobre los defensores del Cuartel de la Montaña, una vez cesada la lucha. Me permito detenerme un momento en la consideración de esta inicua y primera carnicería en Madrid, porque cabalmente hallamos en ella la consigna que sirvió para realizarla, la misma que se siguió en las sucesivas masacres. La consigna nos la ofrece nada menos que el ejecutor material del genocidio del Cuartel de la Montaña, Enrique Castro Delgado, creador del 5.º Regimiento de Milicias, con expresión increíblemente cínica, en su libro Hombres made in Moscú: -Ya dentro del Cuartel (escribe Castro Delgado), alguien dice: “Allí” están los que no han escapado, serios, lívidos, rígidos... Castro sonríe al recordar la “fórmula”. “Matar... matar, seguir matando hasta que el cansancio impida matar más... Después... Después construir el socialismo”. “Que salgan en filas y se vayan colocando junto a aquella pared de enfrente, y que se queden allí de cara a la pared... ¡Daros prisa! La fórmula se convirtió en síntesis de aquella hora... luego un disparo... luego muchos disparos... La fórmula se había aplicado con una exactitud casi maravillosa”.

Tal es su relato, y por si aún fuera posible ensombrecer la tragedia, cuenta la impresión que ella causó al Comité Central del Partido, ante el que se presenta Castro inmediatamente: -En el Comité Central, la Pasionaria le dice: “Camarada Castro, el Partido se siente orgulloso de ti... toma esta pistola que te regala el Partido. ¿Qué sentiste en los primeros momentos? ¿No dudaste? “No había razón para ello, Dolores”. Ella se rió, todos reían. Él se sentó, recordaba a los muertos y sonrió. Estaba satisfecho. Estaba contento”.

No son precisos comentarios. La segunda masacre en Madrid tuvo lugar en Villaverde los días 11 y 12 de agosto con los “trenes de la muerte” de Jaén. Doscientos presos de sus cárceles, con el Sr.Obispo, Dr.Basulto, su hermana y su Vicario, ametrallados en el Pozo del Tío Raimundo. Diez días después, primera matanza colectiva en la cárcel Modelo, con un centenar de víctimas muy seleccionadas.

Así alcanzamos a los días finales de octubre en que las tropas nacionales se acercan invictas a Madrid. Las autoridades rojas aumentan cada día el número de detenciones y acrecientan su preocupación por los millares de presos encerrados en sus cárceles, con la idea de que no pudieran ser liberados por los nacionales en su posible, o más bien probable, entrada en la capital.


Prisiones rojas madrileñas. Espíritu de los cautivos

Bueno será recordar lo que eran aquellas prisiones en las que inmediatamente van a producirse las terribles “sacas” de detenidos, con destino a las zanjas preparadas en Aravaca, en Vicálvaro, en Ribas-Vaciamadrid, en Torrejón de Ardoz y en Paracuellos de Jarama.

Cinco eran las del Madrid rojo: la Modelo, en la plaza de la Moncloa, en el mismo emplazamiento del actual Ministerio del Aire, en la que se hacinaban unos 8.000 presos. La de Ventas, hoy también desaparecida, en la calle del marqués de Mondéjar, construida para prisión de mujeres, pero desde el 24 de julio habilitada para varones, con unos 1.500 presos. Las de los Colegios escolapios de San Antón, en la calle de Hortaleza y de General Porlier, habilitados para prisiones, en cada una de las cuales se amontonaban en aulas, galerías y pasillos más de 2.500 detenidos. Y finalmente la del Convento de la calle del Duque de Sesto, más reducida, de la que no hacemos historia en razón a ser la única que gozó del privilegio de no sufrir las famosas “sacas”. En total unos quince mil presos en Madrid a fines de octubre, aumentados cada día por sucesivas detenciones.

El hacinamiento de los detenidos en aquellas cárceles, en las que por entonces faltaba hasta el espacio necesario para reposar en el suelo, sin comunicación alguna con el exterior o con las familias; las privaciones, el hambre, el frío, la carencia absoluta de higiene, miseria, vejaciones y padecimientos, la permanente amenaza de muerte, constituían el ambiente en que malvivían millares de patriotas, destinados en gran parte a morir en breve en las fosas de Paracuellos. Mas en aquel ambiente resplandecían exaltados, por contraste, los más altos valores del espíritu: fe, patriotismo, confianza en Dios y en la victoria, abnegación, desprendimiento, hermandad y camaradería.

Cuanto se diga del fervor religioso respirado en aquellas prisiones es pálido reflejo de la realidad, Desde el momento de ingresar en la cárcel, la primera preocupación de todos era la de dirigirse a un sacerdote -que en vano se encontraría en la calle- a quien consultar y pedir absolución. La regla que los confesores impartían invariablemente era ésta: “Si te preguntan si eres católico, no puedes negarlo de ningún modo, pero sobre materias políticas o de otra naturaleza es lícito faltar o desfigurar a la verdad para salvar la vida”, y efectivamente de nadie se sabe, entre la infinidad de presos sacrificados o interrogados, que apostatara o renegara ante el riesgo de morir.


De continuo se administraba el sacramento de la penitencia, disimuladamente, sentados en el suelo, tumbados en los petates -cuando los había- o dando vueltas por el patio, e igualmente se rezaba, principalmente el rosario, pese al riesgo de hacerlo, En este aspecto el anecdotario carcelario es inacabable y espléndido.

Tiene la cárcel Madrid resplandor de catacumba, escribió el luego Académico de la Historia y Almirante Julio Guillén Tato en su libro Los últimos días de la cárcel Modelo e igualmente otro superviviente de la prisión, al referirse a la matanza del 22 de agosto en la Modelo, se expresaba en los siguientes términos: “Después de confesarme, a bien con Dios y con los hombres, siento en mi alma una inmensa ternura... y como para morir en gracia de Dios es preciso perdonar, yo perdono a mis verdugos, como Cristo perdonó en la Cruz”. Y el Archivero-Historiador Arsenio de Izaga, en su importantísima obra Los presos de Madrid escribió: “La cárcel fue el yunque moral en que se forjaron las almas de aquellos héroes y de aquellos mártires”.


Tan contagioso resultaba este fervor que alcanzó a muchos que tenían olvidadas sus prácticas religiosas, como a los políticos Melquiades Álvarez y Rafael Salazar Alonso, ambos con antecedentes masónicos, que murieron absueltos y en el seno de la Iglesia y el último con una hermosa carta de retractación de sus errores, ofreciendo a Dios el sacrificio de su vida por la salvación de España. Igualmente contagioso y ejemplar fue el espíritu de patriotismo, del que fueron figuras destacadas multitud de militares y paisanos, singularmente el heroico Teniente Coronel Carlos Noreña, cuyo ejemplo imitaron muchos de sus compañeros.


28 de octubre, comienzan las “sacas” masivas: Maeztu y Ramiro Ledesma

De estas prisiones y en el ambiente expresado, comenzaron a producirse las “sacas” masivas, bajo pretexto de traslados o de libertad. En la cárcel de Ventas el 27 de octubre, se mandó formar a los militares pidiéndoles un paso al frente a los que estuvieran dispuestos a servir a la República, bajo terribles amenazas, y nadie lo dio. Su gallardía fue comentada con entusiasmo por los compañeros de cautiverio, todos se dieron a la oración y a renovar absoluciones. Y en efecto a la noche, por orden de la Dirección General de Seguridad, 32 presos de esta cárcel fueron llamados para salir, entre ellos Ramiro de Maeztu y Ramiro Ledesma.

La orden estaba firmada por el Director General, Manuel Muñoz: Siendo necesario el traslado al penal de Chinchilla de los presos que al dorso se relacionan... sírvase entregarlos a los portadores del presente oficio, miembros del Comité de Investigación, encargados de cumplimentar la expresada resolución, y estaba fechada a 31 de octubre, es decir, tres días después de su ejecución.

Uno de ellos -se dijo que fue Ramiro Ledesma, pero información posterior acreditó que no lo era, parece que lo fue un linotipista de ABC- se resistió a salir de la cárcel y le dispararon un tiro de pistola al vientre, rematándolo allí mismo. Los demás, conducidos en un camión al Cementerio de Aravaca en la misma madrugada, fueron también muertos a tiros de pistola, luego de despojados enteramente de sus ropas, como en el Calvario hicieron con la túnica de Cristo, y allí enterrados.

De la prisión y muerte de Ramiro de Maeztu hay testimonios auténticos que nos permiten dedicarle unos breves párrafos. En la primera hora de la madrugada del 28 (no del 29 como erróneamente se dice a veces) un miliciano llamado “el Chato”, linterna en mano, entra en el departamento en cuyo suelo descansaba el ilustre cautivo, gritando: -¡Ramiro Maeztu!: el llamado reacciona con aire de defensa: -¿A mí a estas horas? Pronto cambia de actitud, se viste, pide discretamente la absolución al párroco de Getafe, D. José M.ª Fernández, próximo a su petate, recoge sus pobres cosas y abraza a los compañeros: Hasta la Eternidad, y sale erguido, a grandes zancadas, llevando en el bolsillo las cuartillas del libro que estaba escribiendo, “Defensa del espíritu”, de las que nunca más se supo.

Indalecio Prieto escribió más tarde: “El fusilamiento de Ramiro de Maeztu fue uno de tantos crímenes injustificables y estúpidos” (Lo que hace suponer, que para el dirigente socialista había otros crímenes justificados y razonables.)

En el día precedente -el de la entrada de nuevos milicianos y la amenaza a los militares- D. Ramiro paseó impaciente por el patio, hasta que ya anochecido y cansado, se sentó en el petate rodeado del Padre Romañá, del párroco y del coadjutor de Getafe, Huelin, el profesor Magariños y otros más. Alabó la actitud de los militares (-Siempre son y serán caballeros los verdaderos militares españoles) y en tono bajo cantaron la salve y rezaron el rosario.

Maeztu, filósofo, humanista, político, ex Embajador en la Argentina y a la sazón diputado por Guipúzcoa, había sido detenido el 28 de julio en el domicilio de su amigo Vázquez Dodero. Entraron unos milicianos por denuncia de que en el piso había un oratorio, golpearon la puerta con los fusiles y registraron. Se les presentó espontáneamente: -Aquí me tenéis, soy Maeztu; los milicianos nada sabían de Maeztu, le creían el cura del oratorio, telefonearon a la Dirección General de Seguridad y le detuvieron. El Comisario de Buenavista lo puso en libertad, pero eran las 11 de la noche, a la puerta estaba el coche con los milicianos y don Ramiro optó por quedar detenido. Se le llevó a la cárcel de Ventas y al siguiente día en ABC rojo se leía: -el escritor Ramiro de Maeztu, detenido. ¿Escritor Ramirete? ¡A cualquier cosa llaman chocolate las patronas!

En prisión ingresó como señor natural de aquellos caballeros encarcelados. Les hablada del “dominico inquisidor y banquero” que se precisaba en España, escribía las cuartillas de su nuevo libro, rezaban en comunidad. Alentaba a los detenidos, les contagiaba su esperanza en el resurgir de España. Ocupaba una celda del piso 3.º ízquierda, acompañado entre otros de Federico Santander, Santiago Magariños, Vázquez Dodero y el doctor Lemus. Su celda parecía una cátedra en la que se olvidaban de la condición carcelaria.

A primeros de octubre le trasladan al departamento llamado “de madres” con otros 40 presos, entre los cuales Bonifacio Sedeño de Oro, párroco de S. Ginés y cuñado del general Fanjul; Magariños, catedrático de Instituciones Americanas; el librero Alberto San Martín; el párroco de Getafe y su coadjutor; Vázquez Dodero y el padre Romañá.

En un momento de humor carcelario (antes de comenzadas las “sacas”) parodiaron allí la ceremonia de apertura de curso universitario, envueltos solemnemente en la mantas a modo de túnicas. Magariños hacía de Rector Magnífico; don Ramiro, de Ministro de Instrucción Pública; el párroco de Getafe, de Cardenal-Arzobispo, y de Presidente un Teniente Coronel sevillano que se llamaba precisamente Francisco Franco. Maeztu fue el protagonista. Cantó la figura de Fernando VII, cuyo retrato debía presidir todas las Universidades por ser el creador de las Escuelas de Tauromaquia, en las que se enseñaba a vencer y a dominar a la fuerza bruta con la virtud de la gracia y el arte del requiebro. Dijo: -El saber, como la capa, con vueltas y revoleos viriles, logra llevar por donde a uno le plazca, a la fiera ignorante. Si necesita castigo más duro, prended a la ignorancia el rehilete certero de las banderillas, palos secos, punzantes... y usad la espada para el necesario final...


Las mayores “sacas” de Noviembre. Paracuellos del Jarama

En el mismo día de la saca de Ventas acabada de referir, se llevaron de la cárcel Modelo otros 29 presos, igualmente fusilados e inhumados en Aravaca y al siguiente día, otros 50 de la checa de Fomento fueron ejecutados en el camino de Boadilla, cuyos restos, una vez acabada la contienda, fueron exhumados y traslados al Camposanto de Paracuellos.
Quienes no lo vivieron no sabrán nunca la zozobra y angustia de la lectura de las trágicas listas para las sacas, ni de los sublimes ejemplos de entereza, de serenidad, de entrega a la voluntad de Dios. En altas horas de la noche o en la madrugada, la prisión en penumbra por temor a la aviación nacional, en el silencio de las galerías donde los presos procuraban descansar tumbados en el suelo, un miliciano acompañado de otros aparatosamente armados leía a gritos, linterna en mano, la larga lista que portaba. Entre los presos podía oírse hasta el latido de los corazones. Se manda a los llamados recoger sus cosas y formar en el rastrillo de salida. Se despiden aprisa de amigos y compañeros, les hacen algún encargo de última hora, se santiguan algunos y salen silenciosos, resignados, con el pobre hatillo. Ya en filas, se les ordena dejar en el suelo sus envoltorios, los cachean por si aún llevan algo consigo, los atan fuertemente las manos con bramante, o alambre o cable eléctrico, y amarrados de dos en dos por los codos los sacan al aire helado de la noche o del amanecer, los suben a camiones o autobuses y parten para su destino, siempre vigilados y amenazados hacia el último instante.

El primer día de noviembre, con las tropas nacionales próximas a Madrid, el agente soviético Koltsov, “asesor” de las autoridades rojas y luego de la Junta de Defensa, presente en España desde agosto, se ocupa con los Comisarios políticos de la suerte de los presos. Ya tenían éstos suspendidas las comunicaciones con las familias, cuando por orden del Director General de Seguridad se sacan otros 79 presos de la cárcel de Ventas, para fusilar en Aravaca, en su mayoría estudiantes, obreros y labradores de los pueblos cercanos. Y el día 3, en Carabanchel Alto, se fusila a 56 presos allí detenidos.

Un día después, en la cárcel Modelo, se llama a los militares con el consabido requerimiento de servir a la República y todos guardan silencio. La Dirección de Seguridad reitera la orden de sacar más presos, especialmente militares, y en la madrugada del 5 salen de la cárcel de S. Antón dos camiones cargados, y de la Modelo otra larga expedición en la que forman parte el gran periodista Manuel Delgado Barreto, Director de La Nación; el futbolista del Real Madrid Monchín Triana, y el Jefe Territorial de F. E. de Galicia, Juan Canalejo. Y de la de Porlier otro más en la que iban el Magistrado Pablo Callejo y un Auditor de Guerra.

Mas para esta fecha -las tropas nacionales combatiendo en la Casa de Campo, la cárcel Modelo recibiendo proyectiles de artillería, y alojada en su 1.ª galería la 1.ª Brigada Internacional- el emplazamiento de Aravaca resultaba peligroso para los rojos, por lo que sus responsables eligieron otro para las ejecuciones masivas, a semejante distancia de Madrid pero al otro lado de la capital, el cementerio de Ribas-Vaciamadrid, sobre la carretera de Valencia. Previamente el Gobernador Civil de Madrid, el socialista Rubiera, había urgido al Alcalde de Ribas la apertura en su cementerio de tres zanjas de 5 x 2 x 2 metros y cuando pocos días después preguntó si ya estaban abiertas, respondió sencillamente el Alcalde: -Hechas y ocupadas. Exhumados los restos después de la guerra fueron llevados en su mayor parte a Paracuellos del Jarama.

El mismo día 6 toman los nacionales Campamento, Carabanchel, Cerro de los Ángeles y Villaverde. Huye a Valencia el Gobierno recién recompuesto por Largo Caballero. El Ministro de la Gobernación, Ángel Galarza, a su paso por Tarancón, ordena por teléfono activar la evacuación de los presos de Madrid y parece que añadió: “pero evacuaciones definitivas”, lo que no debe sorprendernos en Galarza, que el 5 de agosto, en un mitin en Mahón había dicho con toda su “responsabilidad” de Ministro: -Tengo un gran sentimiento por la muerte del Sr.Calvo Sotelo. El sentimiento de no haber participado en ella.

La idea de Koltsov era sencillamente la de fusilar, y Castro Delgado, de cuya “fórmula” hemos hablado anteriormente, dijo ahora que más valía fusilar de más que de menos. En Madrid se encarga de ello enteramente desde esta noche el nuevo Delegado de Orden Público y sus acólitos, dependiente de la Junta de Defensa, que por encargo del Gobierno asume el poder en Madrid.

En la tarde de este mismo día 6 -poco antes o poco después de la toma de posesión del nuevo Delegado de Orden Público- hay nuevas y grandes sacas de las cárceles Modelo y de Porlier. Los organizadores ya habían abandonado también el campo de ejecuciones de Ribas-Vaciamadrid, sustituyéndolo por el de Paracuellos de Jarama, más adecuado para sus sangrientos propósitos, el cual acrecienta así, definitivamente, su ya por entonces trágico destino. Entre los sacados ahora de la Modelo se cuentan el General de Brigada Juan de Micheo y Asúa y el conocido Abogado Antonio Comyn.

El lugar elegido era entonces un paraje solitario al pie del Cerro de San Miguel en cuya cima se asienta el pueblo de Paracuellos, cercano al río Jarama, cerrado en el horizonte por una serie de cerros pelados, a 16-18 Kms. de distancia de Madrid, con caminos poco transitados y suelo arenoso y suelto, fácil de excavar. Existía allí el grupo de pinos que contemplamos dentro de su actual recinto, lugar sacratísimo, pues precisamente bajo esos pinos se detenían los camiones que transportaban a los presos, los hacían descender y allí aguardaban su turno, presenciando el fusilamiento de sus compañeros, rezando, llorando, confortándose recíprocamente, recibiendo bendiciones y absoluciones de los sacerdotes y religiosos que con ellos iban a morir.

Atravesaban el lugar, entrecruzándose, la carretera local de Madrid a Belvis y Cobeña y el arroyo seco de San José, junto a cuyo cauce se sitúa la capilla que hoy ampara con sus cultos la paz de los mártires. Acabada la guerra se desviaron las carreteras a su trazado actual, y el cauce del arroyo, se trazaron caminos y se valló el recinto, aislando y dignificando el Campo santo.

El 6 de noviembre se acercó a la cárcel Modelo el Fiscal del Tribunal Supremo Romualdo Montojo, hermano del Capitán de Fragata don Ubaldo, allí detenido, y la halló acordonada de milicianos y a filas de presos, embarcando en camiones para Levante según le dijeron. Al siguiente día consiguió llegar hasta la dirección de la cárcel, donde le informaron simplemente que los presos se sacaban para matarlos y le exhibieron un oficio de la Dirección General de Seguridad que decía: Sírvase V.S. entregar a las milicias... (ferroviarias o las que fueran) a los detenidos comprendidos en la adjunta relación para su traslado al Penal de San Miguel de los Reyes. Madrid, 6 de noviembre de 1936, el subdirector, Vicente Girauta Linares, pero al oficio no se acompañaba relación alguna, la estaban haciendo los milicianos, ficheros en mano, en el centro del abanico de la prisión.

En la madrugada del 7 hallamos, por el enorme número de inmolados, las mayores sacas del tremendo genocidio. Los presos fueron alistados y amarrados durante la noche, y fueron tan graves los hechos que sus ecos alcanzaron al Cuerpo Diplomático de Madrid, que además de reclamar al Gobierno -que contestó con una nota negando todo- hicieron venir de Ginebra un representante del Comité Internacional de la Cruz Roja, el doctor Henny, quien logró obtener de la Junta de Defensa la lista de los 1.600 sacados en esta ocasión de la cárcel Modelo, de los que solamente unos 300 llegaron a la de Alcalá de Henares; los 1.300 restantes fueron sacrificados en masa en Paracuellos. ¿Podemos imaginar lo horrendo del espectáculo?

El balance de este terrible episodio martirial, producido en breves horas de la mañana del día 7, referido exclusivamente a una “saca” de la cárcel Modelo, es el siguiente: España perdía de golpe mil trescientos hombres activos y útiles. Las Fuerzas Armadas de los tres Ejércitos, más Generales, Jefes y Oficiales que en ninguna de las sangrientas batallas de la guerra. La Iglesia, más de cuarenta religiosos y sacerdotes. Numerosas familias, a todos sus miembros varones. Quedaban viudas unas ochocientas mujeres, y huérfanos de padre, unos dos mil hijos de distintas edades.

Entre los ahora sacados encontramos muchos casos de padres e hijos y de hermanos, sacrificados juntos. El farmacéutico Luis Madariaga Moras y sus hijos Ángel y Luis Madariaga Cenedese, Abogados; los cuatro hermanos Antonio, Carlos, Emilio y José M.ª Paramés de Casa Buylla, de ellos dos Abogados, un Arquitecto y un Ingeniero; Gregorio Sáenz de Heredia y sus hijos José y Joaquín, estudiantes, de 21 y 20 años; el militar Francisco Serrano Alguacil y sus hijos Manuel y Alfonso Serrano y García-Ibáñez, también militares; él militar Enrique Sicluna Burgos y sus hijos Luis y Enrique, estudiantes de 23 y 16 años; el Abogado Mariano Soria Monje y sus tres hijos, Rufino, Mariano y Luis, de 24, 22 y 19 años; los hermanos Enrique e Ignacio Triana Arroyo, hermanos del antes nombrado Monchín, jugador del Real Madrid; y los hermanos Florencio y José Luis Vadillo Alcalde, estudiantes de 21 y 17 años.
En la misma expedición salieron también los Abogados Jesús Cánovas del Castillo, Agustín Minguijón (hijo del Catedrático aragonés de Historia del Derecho), Manuel Sarrión (del bufete de José Antonio), el ex Ministro de Trabajo de la República Federico Salmón, el estudiante de 16 años Manuel Ruiz Gómez y Ricardo de la Cierva Codorniú, padre del actual historiador.

Y los Tenientes Generales, José Rodríguez Casademunt y Jorge Fernández-Heredia Adalid (éste al parecer amarrado al Coronel de E. M. Francisco Zamarra Agustina); el Almirante Juan Magaz Fernández de Henestrosa, el General de Marina Esteban Martínez Cabañas, el Intendente Pedro Pombo y Romero Robledo; los Coroneles, de Artillería, Alfonso Cano Orozco; de Caballería, Victoriano Moreno Pérez-Brito; de Infantería, José Salcedo Cárdenas, y de E. M. Nicolás Prat Court, e infinidad de Jefes, Oficiales, clases e individuos de los cuerpos armados, como el Capitán aviador Juan Ponde de León, más seis padres Dominicos, cinco Agustinos, tres Escolapios, tres sacerdotes seculares, dos franciscanos, dos Paúles, un Canónigo de Alcalá de Henares y un miembro por cada una de las Ordenes de Redentoristas, Oblatos, Jerónimos, Pasionistas, Corazón de María y Hermanos Maristas.

En el mismo día 7 salió de la cárcel de San Antón otra enorme expedición, en la que figuraban numerosos militares, marinos y estudiantes: el Capitán de Navío Gabriel Ferrer Otero; Coroneles de Infantería Sinforiano Gómez Hernández y de Caballería José Góngora Rodríguez, el Capellán castrense Rogelio López Arribas y los Capitanes aviadores José Lorente Cancio y Guillermo Romero Hume, y otro militar, Carlos Hernández Herrera, con dos hijos estudiantes.


Inmarcesible gallardía militar en la prisión de Porlier

En la galería 2.ª de Porlier entraron a las 6,30 de la tarde del 3 de noviembre 14 ó 15 milicianos armados hasta con bombas de mano, con el jefe de la checa de Bellas Artes (ahora de Fomento). Formaron en filas a los militares -así lo declara el también militar Jesús Sánchez Posada acabada la guerra- que tenía a su derecha al Coronel Pareja y a su izquierda al Coronel Valcázar. En medio de profundo silencio, firmes los detenidos, les pasan revista sus carceleros tomando nombres y graduación. Los recuentan: eran 162. Les arenga el jefe chequista: la Patria invadida por el fascismo está en peligro, todos deben defenderla y pide un paso al frente a los que quieran hacerlo. Sólo lo dan 4, un Coronel, un Capitán de la Guardia Civil, otro de Oficinas y un Cadete. Indignado el jefe grita: -¿No hay más? ¿Os negáis a luchar en defensa de la Patria? Interjecciones y blasfemias. -Por última vez lo digo... Nadie se mueve.

Se dirige a cabos y soldados, algunos dan el paso. Al soldado Arsenio Yelves Muñoz, le dice: -Eh, tú soldado!, ¡hijo del pueblo!, ¿por qué te quedas con esos canallas? ¿Te han coaccionado? El muchacho da un paso al frente, se cuadra y a su vez le pregunta: -¿en cuántos combates has participado tú, hijo del pueblo? ¿Por qué me mandas a luchar contra los míos? Ve tú, yo no voy. El mandamás queda desconcertado. Entonces el Capitán de la Guardia Civil y el Cadete que dieron el paso al frente, vuelven con sus compañeros. A ambos y al soldado los apalearon luego brutalmente.

Y el día 5, a la una de la madrugada, despojados de todo y atadas las manos a la espalda, la mayor parte de ellos salieron en camiones para Chinchilla, es decir, para el fusilamiento, probablemente en Ribas.

De esta misma cárcel de Porlier salió el día 7 otra expedición más reducida, con la variante de que sus víctimas se fusilaron en las tapias del Cementerio de la Almudena, entre ellas el Comandante de E.M. Emilio Pérez del Hierro. Exhumadas después de la guerra, sus restos se llevaron al Camposanto de Paracuellos.


Paracuellos de Jarama y Torrejón de Ardoz


En el campo de Paracuellos, llegados los camiones de presos al cruce de la carretera con la vereda de ganados paralela al arroyo de San José, se detenían junto al grupo de pinos, bajaban a los detenidos en grupos de 10 a 25 y siempre atados se les conducía a pie a unos 200 m. en dirección al cerro, junto al borde de las fosas. fusilándolos por piquetes de 30 ó 40 milicianos; luego se los arrojaba a ellas, algunos con vida, y los enterradores reclutados forzosos en el pueblo, los cubrían de tierra.

En la tarde del día 7 se prepararon nuevas listas para la muerte en las cárceles Modelo y de Porlier, sacando a los presos en la noche y en la madrugada del día 8, de la Modelo, como siempre, mayoría de militares y de estudiantes, amén de otros de distintas profesiones y oficios.

Y de la de Porlier otros muchos, Las expediciones de la noche del 7 al 8 de noviembre iban también destinadas a Paracuellos, más la magnitud de las precedentes había desbordado las previsiones de los responsables, hasta el punto de no tener fosas bastantes dispuestas en Paracuellos, donde permanecían sangrantes e insepultos los fusilados del día 7, hasta que en días sucesivos fueron obligados los vecinos del pueblo de Paracuellos, pistola en mano, a cavar nuevas y grandes zanjas, a las que arrastraron los cuerpos de los mártires mediante garfios y cuerdas, tirados por caballerías.

En consecuencia, los dirigentes encaminaron las expresadas expediciones a otro lugar próximo, el del castillo o Soto de Aldovea, término de Torrejón de Ardoz, donde una antigua y grande acequia en desuso, con más de 150 m. de longitud, les sirvió para sepultar a estas víctimas, fusiladas al borde de la acequia. Acabada la guerra se construyó un monumento en el lugar, se exhumaron con toda formalidad los 414 cadáveres, de los que sólo algunos pudieron ser identificados, y se trasladaron en féretros individuales al Camposanto de Paracuellos.


Protesta diplomática. Breve interrupción de las “sacas”

La extrema gravedad del crimen continuado en los días 6 a 8 de noviembre tampoco pasó desapercibida para los diplomáticos extranjeros en Madrid, que puestos en movimiento, investigaron los hechos y protestaron con energía ante la Junta de Defensa. Entre los diplomáticos, siempre respaldados por su Decano el Embajador de Chile, Aurelio Núñez Morgado, hemos de destacar por su eficacia, tenacidad y energía al Encargado de Negocios de Noruega, Félix Schlayer, alemán de nacionalidad; además de obtener la presencia de la Cruz Roja Internacional de que antes hablamos, Schlayer con el Doctor Henny se trasladaron a los campos de muerte, excavaron, obtuvieron fotografías y testimonios, visitaron las prisiones y a la Junta de Defensa.

A causa de la intervención diplomática, temiendo un escándalo mundial, se interrumpieron por entonces las sacas y matanzas y los presos que quedaban en la Modelo, unos 5.000, fueron evacuados entre los días 14 a 16 de noviembre a las prisiones de Porlier, San Antón y Ventas, hacinándolos en ellas. Breve paréntesis, porque con redoblada osadía reanudaron la sangrienta tarea en Porlier el día 17 y allí no la interrumpieron hasta el 4 de diciembre, en el que el nuevo Delegado de Prisiones de Madrid, el sevillano Melchor Rodríguez, anarquista, hombre de energía, gran corazón y sentimientos humanitarios -si bien desgraciadamente no exento de antecedentes criminales como jefe del grupo “Los Libertos”- cortó radicalmente las sacas. Mas no pudo evitarse que el avión francés en el que el representante de la Cruz Roja regresaba a Ginebra vía Toulouse, con informe, documentos y fotografías, fuera interceptado en vuelo por un caza rojo pudiendo tomar tierra cerca de Pastrana con tripulantes y pasajeros heridos, entre ellos el Doctor Henny.

Se reanuda el genocidio. Checas carcelarias. D. Pedro Muñoz Seca

Fue la cárcel de Porlier la escogida para entregar nuevos presos maniatados a las fosas de Paracuellos desde el día 17 y sucesivos, con sus noches, hasta el día 22 en que las otras prisiones vuelven a su negra actividad. De Porlier salieron ahora muy diversas personas.

Por estos días aparece un nuevo centro carcelario, enviando en masa a sus detenidos a la muerte, el llamado cuartel o checa “Spartacus”, establecido por el Comité rojo de la Guardia Civil en un convento de la calle de Santa Engracia. Servía de prisión a los miembros de aquel Instituto que consideraban desafectos, y en la tarde del 19 de noviembre “sacaron” dos centenares de Jefes, Oficiales, clases y números, con pretexto de traslado a Guadalajara, pero realmente para fusilarlos en las tapias de los cementerios de la Almudena y de Vicálvaro.

En San Antón hay otra nueva saca el día 22, más reducida y aparecen en las prisiones diversas checas dispuestas a interrogar y decidir sobre la vida de los detenidos, con procedimiento elemental para el que disponían a veces de informaciones de la Dirección General de Seguridad: el preso comparecía en pie ante la mesa en la que tomaban asiento dos o tres o cuatro milicianos de Vigilancia de Retaguardia, jóvenes que no iban al frente -pistolas abundantes, cazadoras de cuero, correajes y cinturones repletos de balas al estilo mejicano-. De entrada ponían el cañón de la pistola en la nuca o la sien del interrogado: - “¡Si no lo confiesas todo ya sabes lo que te espera!”, amenazan, insultan, blasfeman, preguntan o afirman cosas absurdas; para ellos, católico equivalía a fascista, ir a misa, a enemigo del pueblo, creer en Dios, un fanatismo del clero, etc., en pocos minutos terminaba el “juicio” en el que casi exclusivamente hablaban ellos.

De este modo el día 24 en la cárcel de Porlier quedaba preparada otra grandísima lista para Paracuellos, centenares de presos de todas edades, profesiones y oficios -ya estaban más que diezmados los militares y estudiantes.

En los siguientes días, 25, 26, 28 y 29 hay nuevas sacas masivas de Porlier, en las que se incluye, casi al completo a una conocida familia madrileña, la del Notario, Alejandro Arizcun Moreno, 56 años, con sus cuatro hijos: Ramón, 28 años, Ingeniero; Francisco, 26, Abogado; Luis, 24, Médico, y Carlos, 17, estudiante.

En San Antón una gran saca el día 27, en la que fue el fotógrafo de prensa José Calvache, y otra mayor el día 28, la más conocida de esta prisión, por su número y por comprenderse en ella a D. Pedro Muñoz Seca, amarrado al P. Guillermo Llop, Prior de los Hermanos de San Juan de Dios de Ciempozuelos, quien se despidió de sus religiosos con un simple: -Hasta el Cielo.

La orden que autorizaba esta saca decía: D.G. de Seguridad. -Sírvase poner en libertad a los presos que se mencionan en la hoja adjunta y hoja 2.ª- Madrid, 27 de noviembre de 1936. El Delegado de Orden Publicó: firmado- Serrano Poncela, y comprendía un total de 110 nombres, entre ellos, además de Muñoz Seca y el Padre Llop, al Provincial de los Agustinos de Castilla, Avelino Rodríguez, con doce religiosos de su Orden, de quien se sabe que ya al borde de las fosas de Paracuellos absolvió y abrazó a sus compañeros de martirio. Y catorce Hermanos de San Juan de Dios: el Padre Juan Jesús Adrados, Maestro de Novicios, y otro Padre más con cinco Hermanos de la Comunidad, entre ellos el Hermano Clemente Díaz, de 75 años, cuatro novicios, dos postulantes y un donado. Y el artista-pintor José M.ª Angoloti, de 69 años, y los hermanos Diego y Manuel MacCrohon Jarava, de 23 y 24 años.

En San Antón el día precedente a esta gran saca, se percibía ya la tragedia por la presencia de nuevos milicianos y la agitación en oficinas y portería. Muñoz Seca, que a veces lograba acceso a despachos oficiales, tuvo conocimiento de lo que se preparaba, incluso de las listas, en las que leyó su nombre. Su primera medida fue la de confesar con el Padre Tomás Ruiz del Rey, a quien dijo sencillamente: -Padre, mañana nos matan; arreglemos nuestra alma con Dios. Escribió a su mujer: -Queridísima Asun: Cuando recibas estos renglones estaré fuera de Madrid. Voy resignado y contento... Y al fin esta postdata: -Como comprenderás voy muy bien preparado y limpio de culpas. A Francisco Javier de Burgos, también preso, le dijo: -Se me acusa de monárquico, por haber llevado a Roma para Don Alfonso XIII el manto de la Virgen del Pilar. Con este manto voy a morir yo también...

A las cinco de la madrugada, alboroto de ruidos y griterío. Milicianos con linternas, fusiles y pistolas leyendo una primera lista: -¡Atención! ¡Oído a la lista! Y nombres y más nombres. -¡Los nombrados que recojan todo y bajen a la portería! A las 7 ya están en la calle de la Farmacia subiendo a los camiones, las manos atadas a la espalda y sin equipaje. Y a las 8 vuelven las voces y nueva lista, la de Muñoz Seca. Angustia y despedidas, los sacerdotes no dan abasto para las absoluciones. Se grita: -¡Pedro Muñoz Seca, al rastrillo para marchar!; el nombrado abraza estrechamente a sus compañeros Guillermo Marín y Cortés Cabanillas. Va con un abrigo puesto y otro al brazo, en la mano una maleta. Al pasar el rastrillo le arrebatan la maleta y el abrigo del brazo, las gafas que se estrellan en el suelo, el reloj, la cartera, las fotos y recuerdos familiares. Le atan las manos a la espalda. A las 10 de la mañana la expedición con el M. R. P. Llop, que dice al paso a un novicio: -Vea cómo vamos, van a matar a todos. Que los hermanos se preparen.

La expedición parte en los camiones, camino de Paracuellos. Y todavía otra expedición al mediodía, si bien en esta ocasión, por misericordia divina, llega a salvo a la prisión de Alcalá de Henares. Era don Pedro Muñoz Seca natural del Puerto de Santa María, 55 años, casado con doña Asunción Ariza, 9 hijos, creyente fervoroso, funcionario del Estado, autor de infinidad de obras teatrales (comedias, sainetes, juguetes cómicos), desde “La venganza de Don Mendo” a las del tiempo republicano, con pinceladas de ironía política (“La Oca”, “Anacleto se divorcia”, “Jabalí”, “La cartera de Marina”, etc.).

Se hallaba con su mujer, al comenzar la guerra, en Barcelona, donde el 17 de julio estrenó en el Poliorama la que iba a ser su última comedia, “La tonta del rizo”, con la compañía de Arturo Serrano e Isabelita Garcés. Pronto comenzó despiadada persecución contra él. En A B C del 25 de julio se leía: Por algo se empieza. Muñoz Seca, declarado cesante. Los famosos actores Irene López Heredia y Mariano Asquerino, también en Barcelona, tratan de amparar al matrimonio acomodándolo en la pensión “Claris” de la vía Layetana, hasta que en la tarde del 29 entra una partida de milicianos, Capitaneados por el actor Avelino Nieto, se lo llevan a la Jefatura de Policía y de allí a Madrid por Valencia, con su esposa, pero en conducción ordinaria.

El 6 de agosto ingresa en la cárcel de San Antón, en la que según Cortés Cabanillas fue acaso el preso más relevante y admirado, a la vez que uno de los más vejados y maltratados. Allí encuentra a sabios Agustinos, como el Padre Zarco, el escritor Julián Cortés Cabanillas, a los actores Ricardo Calvo y Guillermo Marín. Pelan patatas, limpian lentejas, rezan el rosario, forman inacabables tertulias, comparten su fe en el triunfo y cuando lo permite la vigilancia miliciana recitan poesías patrióticas -hoy ignoradas de nuestras juventudes-, la “Marcha Triunfal”, de Ruben Darío; “El Divino Impaciente”, “En Flandes se ha puesto el sol”, con aquella sentencia tremenda de Marquina: - “¡Por España! y el que quiera defenderla, honrado muera; y el que, traidor, la abandone, ni en la tierra santa cobijo, ni una cruz en sus despojos, ni las manos de un buen hijo para cerrarle los ojos!”. Hizo gran amistad con los Hermanos de San Juan de Dios, y en un momento de humor que nunca le faltaba, escribió en la gramática inglesa en que estudiaba un novicio: - “Querido Román Martín: más que estudiar el latín debes estudiar inglés, que en este mundo, ya ves, el latín tiene mal fin”.

Con harta asiduidad recibía la visita, con aire de protección de un tal Pedro Luis de Gálvez, casado con la actriz Carmen Sanz, seudo poeta, más siniestro que grotesco, y al decir de Cortés Cabanillas rufianesco, aventurero de la peor calaña, sucio de cuerpo y de alma, personaje tan abyecto que para sacar dinero a los conocidos, llevó envuelto en periódicos a un hijito recién fallecido al café de Fornos, poniéndolo sobre una mesa. El desdichado hampón halló su hora en los medios revolucionarios y sin pertenecer a partido alguno, como tuerto en tierra de ciegos, se hizo capitán de milicianos, luego Comandante de Carabineros, tenía automóvil con chófer y siempre en la retaguardia y ebrio, estaba presente en los episodios más tenebrosos y sangrientos, fusilamientos, asalto a la cárcel Modelo, selección de presos para las sacas. “Capitán Saltatumbas”, le llamaba Antonio Paso, quien valiéndose de este tipo, llevando a la mano a su hijo Alfonso, y acompañado también de cierta peluquera amiga de Gálvez (a la que había hecho Alférez de Carabineros, con uniforme, correaje y documentación), consiguió visitar en San Antón a Muñoz Seca, interesándose por su suerte. Al despedirse, advirtió el seudo poeta a los milicianos, refiriéndose a don Pedro: -¡Cuidármelo! ¡A éste no lo mata nadie más que yo! ¿Verdad Pedro?; a lo que el interesado respondió irónico: -Honradísimo, Gálvez, honradísimo. Antonio Paso, encarándose con el rufián, le anunció: -Si algo le pasa a Muñoz Seca tú tendrás la culpa y lo pagarás muy caro. Muñoz Seca abrigaba cierta esperanza en la ayuda del miserable en caso de extrema necesidad, pero en los días inmediatos al 27 de noviembre, ni apareció por la prisión, ni fue posible localizarlo.

Las últimas “sacas”


De la prisión de Ventas sacan el mismo día 28 otra expedición y una más de la de San Antón el día 29, en la que forman entre otros, el Abogado, José M.ª del Sol Jaquotot y sus hijos estudiantes José M.ª y Luis, de 20 y 18 años, y Arturo Soria, creador de la Ciudad Lineal. Y se prosigue al día siguiente 30 con otra enorme saca de más de 250 presos, en la que sucumbe la flor de la provincia agustiniana de Castilla, encabezados por el M. I. P. Mariano Revilla, Asistente General, y 51 religiosos, de ellos 25 Padres, 20 estudiantes o novicios y 6 hermanos. De los primeros, 5 eran Académicos de la Real de la Historia y 17 Profesores de Universidad. Marcharon con extraordinario fervor, ejemplarizados por el Padre Asistente General. Con ellos fueron otros 7 religiosos de San Juan de Dios, entre los cuales los Padres Diego de Cádiz García y Román Toncada, Secretario General y Vice-Rector respectivamente, quienes en emocionante acto de catacumbas confirieron la profesión “in artículo mortis” a sus novicios. Y también un hombre modesto y bueno, Agustín García Fuentes, portero de la casa en que vivió don José Calvo Sotelo (Velázquez, 89). En la cárcel de Ventas, nueva y numerosa saca el mismo día 30.

Así concluye el trágico noviembre, mas no el diario drama de las sacas carcelarias, prolongadas durante los cuatro días primeros de diciembre. De San Antón las hallamos en los cuatro expresados días, si bien más reducidas en número de víctimas, y de la de Ventas otra expedición con 64 mártires el día 2 y otra, la última en esta cárcel, el día 3, con 60 presos.

Pero de donde obtienen más sangre mártir en estos días es de la cárcel de Porlier, en la que no interrumpen su tarea los chequistas, enviando a las zanjas de Paracuellos nuevos presos los días 1 y 2 y más aún el 3, entre cuya noche y la mañana del 4 salieron las tres últimas expediciones del magno genocidio. Las dos primeras -a las 2 y las 5 de la madrugada- cayeron en Paracuellos, en tanto que la tercera, a las 7,30, por la gracia de Dios llegó salva, aunque con sobresaltos, a la prisión de Alcalá de Henares.

El instrumento de que se valió el designio divino para poner fin a tan prolongado martirio lo fue el antes citado Melchor Rodríguez, quizá sin sospecharlo él mismo, realizando el milagro de acabar con el río de sangre que a diario empapaba la arena de lo que ya era CAMPOSANTO DE MÁRTIRES.


Síntesis del gran holocausto

¿Cuántas víctimas reposan en este lugar? En ningún tiempo será posible señalar cifras exactas, por las razones apuntadas al comienzo de este trabajo, mas no será difícil obtener número aproximado, con nombres, fechas y procedencias. Por ahora me atrevo a afirmar que el número de sepultados en Paracuellos, incluidos los llevados de Boadilla del Monte, Ribas-Vaciamadrid, los 414 de Torrejón de Ardoz y de otros lugares próximos (excluyendo los 800 del cementerio de Aravaca) superan con mucho las cifras señaladas por ciertas monografías recientes, si bien no tan elevadas como las que nosotros hemos utilizado a veces. El número de OCHO MIL TRESCIENTOS CINCUENTA Y CUATRO mártires que expresa el Archivero-Historiador de la Real Academia de la Historia, Arsenio de Izaga en su importantísima obra Los presos de Madrid (Madrid 1940), puede ser el más aproximado hasta ahora.

Las zanjas en que se sepultaron tantos miles de mártires eran descomunales, terroríficas, sin precedentes ni comparación con cualquier otro episodio de la Cruzada. Siete en total, la mayor la n.º 4 (mártires del 9 y 24 noviembre y otros desconocidos) con 160 X 4 m.; la n.º 6 (mártires del 3 y 4 diciembre y otros desconocidos), tiene 120 X 8 m.; la n.º 5 (mártires del 28, 29 y 30 noviembre) 80 X 8 m.

Tal es, en síntesis, la historia trágica y gloriosa de los Mártires de Paracuellos de Jarama, el más grandioso holocausto católico de todos los tiempos en España, uno de los mayores de la historia de la Iglesia Universal. Inicua y gigantesca carnicería de hombres inermes, indefensos, plenos de espíritu cristiano y patriótico, para la que los responsables no se preocuparon siquiera de buscar pretexto y en la que desde luego no hubo la más mínima participación popular, como tampoco la hubo en las matanzas generales que antes hemos referido. El pueblo de Madrid ignoró los hechos hasta que concluida la guerra se supo la verdad con todo su horror y toda su grandeza. Todo estaba perfecta, diabólicamente dispuesto por los órganos de poder, desde el Ministerio de la Gobernación a la Dirección General de Seguridad y desde la Junta de Defensa a su Delegado de Orden Público. Las órdenes y listas de salida de las prisiones, la conducción de los presos en autobuses de la Empresa Municipal o en camiones de servicio oficial, la apertura de zanjas, los piquetes preparados con abundancia de armas y de municiones, todo estaba previsto y ordenado de antemano, sin que nadie desde el poder se opusiera, cuando más tarde se demostró que un solo Delegado de Prisiones, por sí mismo, pudo poner fin en un instante al inmenso crimen contra el Derecho de Gentes.


El precipitado Arsenio de Izaga, que convivió en prisión con los mártires, escribió a propósito de Paracuellos: “Cuadro espantoso aquel cuadro... espectáculo escalofriante el terrible piquete de forajidos que disparaba sus fusiles o sus ametralladoras sobre unos hombres de bien de toda profesión, de toda categoría y de toda edad. sacerdotes y seglares, militares y paisanos, ricos y pobres, patronos y obreros, desde los que habían pasado los dinteles de la ancianidad hasta los que apenas habían salido de la niñez, mientras sus compañeros de infortunio, hacinados sobre los vehículos o apelotonados a la vera del camino, esperaban el turno fatal y contemplaban indefensos el suplicio que poco después iban a sufrir”....“Yo que conocí el temple de sus pechos, lo adiviné cuando vi que salían de la prisión con el resplandor de los elegidos... Ninguno renegó de sus convicciones religiosas y patrióticas. Ninguno dio la más leve prueba de vacilación ni de flaqueza. Todos se negaron a prestar adhesión al régimen que los estaba envileciendo, a pesar de que se les ofrecía como único medio de salvarse. Todos se animaban entre sí, y oponían a las blasfemas imprecaciones de sus verdugos, su fe de creyentes y su altivez de españoles. Todos recibían la helada caricia de las balas como el galardón eterno que el Cielo les tenía prometido y el beso que la Patria imprimía en sus frentes de Cruzados. Y no se había extinguido el eco de la última descarga, cuando aún resonaba en el espacio su vibrante grito, ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España!.”


Gloriosa memoria de los Mártires de Paracuellos y de la Cruzada

Concluida la guerra los mártires de Paracuellos recibieron durante muchos años el testimonio de devoción de los madrileños y de las altas representaciones de la Iglesia y del Estado. Así por ejemplo en 5 de octubre de 1941 el Obispo Eijo Garay bendecía la Capilla provisional del Camposanto, celebraba la Santa Misa y dirigía emocionadas palabras a los fieles; el 15 de octubre del año siguiente, el Regimiento de Caballería núm. 1 de Alcalá de Henares, con el General de la 1.ª Brigada y su Coronel al frente, rendía tributo a los Mártires, al decir del Coronel, “-Con una plegaria como cristianos y honores con las armas como militares”; y el Consejo Diocesano de Jóvenes de A. C. organizaba en Paracuellos el 25 de noviembre de 1951 un gran acto nacional de fidelidad a los Mártires.

Mas hemos visto cómo, a partir de los años sesenta. el silencio y el olvido de quienes más obligados están hacia los Mártires ha caído sobre su memoria y sobre la tierra que cubre sus sagrados restos, como si jamás hubieran existido, en el tiempo en que se deterioran los valores por los que aquellos murieron, se padece confusión religiosa y se degrada la moral pública y privada. Tan sólo la Hermandad de Ntra. Sra. de los Caídos de Paracuellos de Jarama mantiene su devoción a estos Mártires.

No pretendo entrar en el análisis de las causas, pero me atrevo a pensar que la señal de restauración de la Iglesia y de España vendrá dada por la renovación de la santa memoria de estos Mártires y de todos los de la Cruzada, es decir, cuando nuestra superior Jerarquía eclesiástica llegue al Camposanto de Paracuellos, como lo hiciera el Doctor Eijo Garay, y después de besar su tierra mil veces santa, celebre solemnes Oficios a la mayor gloria de aquellos elegidos de Dios, y cuando los altos dignatarios de la Nación rindan de nuevo homenaje a los héroes que allí reposan.

Un rayo de esperanza hallamos en la reciente declaración martirial de las tres Carmelitas de Guadalajara, cuya beatificación solemne se anuncia para el 29 de marzo en Roma, si es que a continuación se prosiguen las Causas de tantos miles de Mártires de la Cruzada, cuyos méritos no son inferiores a los de aquellas santas religiosas. En tanto, y cuando más oscuro contemplamos el horizonte, encomendémonos a esta gloriosa constelación de los Mártires, ellos son nuestros mejores aliados en el Cielo, de donde procede todo poder, y el suyo de intercesores de la divina gracia es tan grande como lo fuera su sacrificio.